sábado, 22 de agosto de 2009
martes, 11 de agosto de 2009
Breve relato de mi mente
viernes, 7 de agosto de 2009
Esta canción durará por siempre, como vos Charly
Hace un rato por cadena nacional presentó un tema nuevo, aunque algunos dicen que ya sonó varias veces, yo por mi parte no lo conocía.
Fue a las 12 del mediodía, como ya habían anunciado. Me acosté en la cama y encendí la radio... Me emocioné. Su música, su voz, su talento y sencillez generan múltiples emociones en mí.
No hay un solo motivo, son muchos y me pregunto:
Es Charly, el mejor músico de
Creo que ya se lo que me pasa. En el fondo, todos tenemos adicciones y cuando las reconocemos o logramos reconocerlas eligimos cuidarnos de ellas, alejarnos o, aferrarnos más aún. Pero si hablamos de vicios, Charly lo dijo:
en tu vida soy un vicio más,
por qué no me dejas
si es que soy tan solo un vicio?
tu vicio...
hay vicios que no matan, hay vicios que no mueren. Hay vicios que nos hacen vivir un poco más y también, hay excesos que no nos dejan vivir. Pero, En esta sociedad, todo el mundo tiene un vicio...
sábado, 25 de julio de 2009
miércoles, 22 de julio de 2009
el frío se siente, un día como hoy es bueno dejar de sentir otras cosas y darle lugar al frío. es una elección, siempre hay cosas peores. siempre podemos sentirnos peor. me voy yendo a lo de un amigo, a caminar y sentir frío, seguro al llegar a su casa él me espera con un abrazo que me quitará todo el malestar. y no tendré tiempo ya para ocuparme del frío...
martes, 21 de julio de 2009
Llueve sobre mojado (?)
martes, 14 de julio de 2009
Antes, durante y después de empezar…
Ya acostado voy perdiendo la conciencia. Con la luz apagada y los ojos abiertos preveo como de la cabeza algo se sale de lugar corriéndose unos centímetros más arriba. TODO, en lo oscuro de la habitación. Me hace sentir bien… me quebranto y comienzo a descargarme.
Hay un agujero entre la parte que se desprende de la cabeza y la frente. De ahí sale Todo, junto a esa mierda que se mezcla con TODO, en lo oscuro de la habitación. Se aleja hasta desaparecer.
En el final; paz y, un poco de calor en la frente. Es leve y aéreo el mareito. Se siente genial, tenue, tanto como imperceptible.
Ya casi estoy apoyando la cabeza otra vez en la almohada, no es que la haya quitado de allí. Incluso más livianito o, menos pesado.
jueves, 9 de julio de 2009
Y no era una tijerita China...
09/07/09
11:27 am.
El hombre giró su cabeza en busca de aquella herramienta postergada. En el pasado había tenido un acto de valentía. O No. Aquella mañana, la musiquita de fondo por la mitad de la pista, el cuarto oscuro y frío, y, la espera de la suerte que no es suerte sino solución. O No. El bombo en la garganta atascando el viento que debería correr y relajar y, No sucede. La memoria saturada de imágenes y palabras. Los sonidos: fuertes, profundos e instantáneos, cambiantes y no tanto. Viejos sonidos conocidos que suenan feo. Y la bomba: en las manos, en los pies, en la cabeza, en el ojo izquierdo lleno de ramificaciones rojas; como esas rutas del desierto que llegan a cualquier lado, justo cuando no se quiere llega a ninguna parte…
El hombre reconoce un solo camino viable: una vida, la memoria, los sonidos extraños y el viento que si corre, sofoca ,y, no puede soportarlo. Con el pulso de su mano preferida tomó la tijera y partió al medio ese cable de color celeste que pasa por debajo del reloj.
En el fondo creo que cumplió con su misión o, tan solo se quitó toda esa maldita , bendita capacidad de razonamiento, del tiempo…
¿Fue libre para decidir o siempre estuvo preso de sus decisiones?, ¿Quién puede opinar sobre esto?, ¿Quién tiene el poder de juzgar todo esto, todo aquello y todo lo otro? Yo no puedo. Estoy queriendo llegar al final y creo lo voy a lograr, estoy buscando el punto final de esta oración.
Leonardo Meyre
martes, 7 de julio de 2009
Fito/ al lado del camino
sábado, 4 de julio de 2009

Hace días que te observo
Y he contado con los dedos
cuantas veces te has reído
una mano me ha valido.
Hace días que me fijo
no sé que guardas ahí dentro
a juzgar por lo que veo
nada bueno, nada bueno.
De qué tienes miedo
a reir y a llorar luego
a romper el hielo
que recubre tu silencio
Suéltate ya y cuéntame
que aquí estamos para eso
pa' lo bueno y pa' lo malo
llora ahora y ríe luego
(estribillo)
Si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello
y si no te escucho, Grita !
Te tiendo la mano tu agarras todo el brazo,
y si quieres más pues, Grita !
Hace tiempo alguien me dijo
cual era el mejor remedio
cuando sin motivo alguno
se te iba el mundo al suelo
Y si quieres yo te explico
en que consiste el misterio
que no hay cielo, mar ni tierra
que la vida es un sueño
(estribillo)
Si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello
y si no te escucho, Grita !
Te tiendo la mano tu agarras todo el brazo,
y si quieres más pues, Grita !
esta letra es muy linda y una persona muy especial me la dedicó!
porque hay amistades que durarán para siempre y más..
y ahora estóy aquí borracho y loco... jajaj y a putnod e acostarme!
pero quería subir esta letra, pirque es muy linda! y este es mi espacio, mi Espacio para expresarme!
simplemente Gracias por esto!
Leinchi
jueves, 2 de julio de 2009
viernes, 26 de junio de 2009
PRIMERO LA DEMOCRACIA, DESPUES LA SALUD (?)
Sra. Ministra de Salud: ¿No cree usted conveniente suspender/postergar las elecciones nacionales, considerando el gran aumento de INFECTADOS de gripe A en el país?
Digo, de pronto, me parece…
sábado, 20 de junio de 2009
Soñaba el ciego que veía, y soñaba lo que quería
miércoles, 17 de junio de 2009
Fernando Peña: un artista, un gran artista.
Este año tuve la intención de ir a verlo. Hace poco tuvo que suspender las funciones en el teatro por los problemas de salud que acontecieron con este final trágico para el mundo del Arte...
Fernando era un tipo que podía gustar o no, podías soportarlo o no, podías entenderlo o no. Tan solo era un Artista, un loco delirante que no filtraba absolutamente nada de lo que pensaba. Creo que eso es lo que más admiro de él (porque a pesar de su muerte lo seguiré admirando). No juzgo su condición ni su forma de ser o de actuar. Valoro su creación individual, su faceta profesional. Como Charly y tantos otros locos artistas; su forma, su talento, su libertad y sinceridad con el público hizo de Fernando un hombre famoso, amado y odiado.
En fin, no tengo ni un mínimo de inspiración para plasmar lo que pienso de este hombre. Tampoco me interesa escribir un gran artículo de él. Quería rendirle un pequeño y humilde homenaje a un gran artista de teatro, de radio. Un comunicólogo que no intentaba convencer a nadie de nada. Porque Peña hablaba, decía y opinaba lo que se le antojaba. Algo que pocos tipos en los medios pueden hacer.
Peña murió y cuando las personas mueren dejan una huella. Él dejó una enorme huella en todos los medios en que pudo expresarse y ese logro personal se fue con él… Una medalla que quedará tatuada en su alma para siempre.
Leonardo Meyre
lunes, 8 de junio de 2009
Voy a hacer una declaración polémica y que puede traer cola:
¡Para mí, más de una Monja usa tanga, se probó o compró una alguna vez!
ahora sí, me siento más liberado... no se porque razón se me ocurrió esto, pero tenía que decirlo. Como diría Julio Cobos: ¡que la historia me juzgue!
pd: aclaro que es una opinión personal, nunca tuve la posibilidad de ver una monja en ropa interior...
"Chingo"
Anteayer a la tarde pasé como de costumbre por la vereda de su casa y él estaba ahí; tras la reja sentado en su silla escuchando la radio. Al verme pasar vestido con ropa deportiva me preguntó:
- Leo, ¿te vas a jugar al fútbol?, ¿ya te curaste el tobillo?
- A lo que respondí: sí chingo, ya me curé y por suerte voy a jugar a la pelota…
Al oír mi respuesta embozó una sonrisa que acentuó las arrugas de su cara y dijo:
- bueno, tene cuidado pibe, la última vez que te vi volver caminando de un partido, venías rengo y con el pie reventado.
Más tarde volví de jugar al fútbol en auto, un amigo mío me arrimó a casa y baje justo en la puerta. No pude ver a Chingo, no había pasado por la esquina.
Hace un rato chingo se acercó a casa para charlar con mi mamá. Le contó sobre sus últimos estudios médicos y conversaron un poco de la causa que lo obliga a hacerse estudios todas las semanas. Chingo tiene una enfermedad que los médicos le diagnosticaron hace poco; chingo tiene Cancer.
Hace más de tres meses que todos los vecinos sabemos que chingo está jodido. Cuando la noticia de su enfermedad llegó, sin querer, trasladé ese instante de tensión al pasado. Comencé a recordar cuando era pequeño y andaba con la bici por la vereda, de esquina a esquina. Me vi jugando al fútbol en el verde y extenso pasto de la esquina de Chingo, divirtiéndome junto a mis amigos y, él ahí, nos observaba. Atento, cómo si estuviese viendo la final de la copa del mundo. Recordé las épocas en que iba al colegio y por una razón lógica, todos los días pasaba por su vereda para ir caminando hacia la escuela. Al volver de la misma, cansado y con hambre pasaba por la puerta de su casa y él estaba ahí, como todos los días; sentado con su radio, alzando su mano en alto pronunciando mí nombre.
Un poco más grande ya en el secundario, a las 3 y media de la tarde salía de casa para ir al trabajo, pasaba por la vereda y lo veía, siempre lo saludaba y continuaba caminando hacia la parada del colectivo. Al finalizar la secundaria comencé a ir a la facultad y, todo seguía igual, cada día que pasaba por la puerta de su casa tenía la obligación moral de saludarlo. Mayormente lo cruzaba cuando pasaba por su vereda, ya con el registro de conducir dejé de pasar desde cerca y ahora, le toco bocina desde arriba del auto.
Como ya les conté chingo está enfermo y los estudios de salud no lo favorecen para nada. A pesar de todo Chingo sigue saliendo a la puerta para quedarse sentado tras la reja y así poder saludar a todos los vecinos que lo conozcan. Los fines de semana mayormente suele colocar su silla en la vereda, acostumbra a sentarse cerca de su puerta de reja verde y hace su trabajo: saluda a sus vecinos. En ocasiones se lo puede ver cortando el pasto de su gran esquina, siempre elige los días de sol para hacerlo.
Hace unos meses tengo una pregunta en mi cabeza: ¿Qué será del barrio cuándo Chingo no esté más? ¿A quién voy a saludar cuando salga de casa caminando o en auto? ¿Qué vecino va a preguntarme cómo estoy del pie o sobre mis estudios? ¿Qué vecino conoce tanto de mi vida y me ha visto crecer cómo él lo hizo?
Chingo es sólo un vecino, un hombre que suele salir a la puerta en navidad o fin de año para saludar a los otros vecinos de la cuadra. Chingo es un hombre sencillo que está viviendo los últimos momentos de su vida… Un día Chingo no estará más y algunos lo notaremos. La vida está llena de cosas que no valoramos, de personas que no esperan nada a cambio. El tiempo pasa para todos y nos sorprende, y, cuando nos sorprende recordamos todo aquello que pasó y vivimos y, volveríamos a vivir. La vida se acaba, algún día la vida se acaba…
Leonardo Meyre
martes, 2 de junio de 2009
El llamado de alguna de mis hermanas, que mi viejo me cebe un mate mientras trabajo, llegar a casa y sentir el exquisito aroma de la comida de mamá, que un amigo pase a saludarme por el trabajo, un abrazo de bienvenida los sábados, un partido de fútbol con ellos, un chiste de quién sea, el agradecimiento de alguien, la sonrisa de mis sobrinos, escuchar la voz amigable anunciando mi nombre, que la gente te diga: ¡buen día, buenas tardes y buenas noches! Manejar el mejor auto aunque no lo sea, gritar una canción mientras manejo, cantar una canción con el corazón, agradecer a alguien, ayudar, viajar, caminar por lo alto sin parar, tropezarme, sentir dolor, que alguien lo sane, poder compartir una anécdota; qué valioso es compartir una anécdota. Sonreír con alguien, lograr que alguien sonría. Dar la mano, la bondad, el valioso respeto, la esperanza del cambio, el reconocimiento, la mirada sincera, las disculpas, sentir el sol en la cara, el sacrificio, darme un gusto, poder darme un gusto, tener en quién confiar, que los demás confíen en mí, que la vida sea difícil, encontrarle solución a los problemas propios y ajenos, sonreír y, crecer a cada instante…
Pequeñas grandes cosas que demuestran la vulnerabilidad y vulgaridad de mi ser. Eso es todo o, algo de lo que soy...
miércoles, 27 de mayo de 2009
jueves, 14 de mayo de 2009
El expediente
Miles de fojas atadas con un hilo a la carátula forman el expediente de una causa sin resolver. Sus fojas están ordenadas numéricamente. Tengo un expediente en mis manos. Al parecer, puedo leerlo mentalmente sin visualizar ningún número. Su hilo es precario. Cada vez que le agregó una foja más al expediente, debo desarrollar una técnica superior para volverlo a atar. Un expediente, una descripción de algo que sucedió en algún lugar y tiempo pasado.
Por alguna razón decido recorrerlo cada instante, aún sabiendo que, no voy a poder entenderlo bien. Hay algo que me preocupa: el hilo. Se suelta, se rompe. Me pregunto porqué algo tan importante siempre pende de un hilo. De pronto, el expediente repleto de fojas se desarma. Cae al vacío y, sus fojas se mezclan, se pierden…
El expediente desapareció en el aire, dejó de ser expediente. Tendría que volver a leerlo mentalmente para recuperar algo de el o, armar un nuevo expediente con otra carátula y, un hilo más resistente. Sin embargo, las fojas siguen ahí, paseando en el aire. Una parte del hilo quedó agarrada a la carátula, la otra encontró el vacío, o quizá, se ató a otro expediente. Las causas son así, algunas tardan años en resolverse, otras se resuelven al instante y, muchas, se pierden en el vacío...
lunes, 11 de mayo de 2009
Tan pequeñito, es capaz de enseñarte a soñar, a sonreír. Continúa en su búsqueda, no se rinde. Te sientes ínfimo, milimétrico; no haces más que gritar en silencio: que nadie te escuche y nadie se entere. Deberías acompañarlo, lo haces. Se roba tu mano. Su tierna y suave voz extrañamente entra por tus ojos, quieres verlo, leer todo de él. Su manito de infante te guía, te hace vibrar. Una lágrima fría desprende: emoción.
Ieio
miércoles, 6 de mayo de 2009
Paren el mundo que me quiero bajar
Hoy es 3 de mayo de 2009. Hace 5 meses que empezó el año; pasaron 5 meses…no quiero ser repetitivo pero se me hace imposible dejar de pensar qué han pasado 5 largos meses. No voy a detenerme a reflexionar sobre lo que he hecho en estos 5 meses pasados. Fueron 5 y es mucho tiempo. Indudablemente hay una pregunta encubierta que ronda en las primeras oraciones de este párrafo…
Siendo las 19:25 del domingo 3 de mayo de 2009, entiendo que mañana será 4 de mayo y, estaré recorriendo este loco calendario que me ha tomado por sorpresa e, indudablemente me seguirá sorprendiendo. Creí tener noción del tiempo. Recuerdo cuando era pequeño y aprendí a leer el reloj. Me enseñaron que el día tiene 24 horas y a cada hora le corresponden 60 minutos, compuesto cada uno de estos por 60 segundos. En este momento tengo la sensación de no haber practicado bien esa lección. Así como el día está compuesto por horas, la vida está compuesta por lecciones. Existe una dualidad entre los días y las lecciones. En un principio, la humanidad necesitaba plasmar sus ideas en un soporte técnico, fue así que después de varios soportes no perdurables, en China se creó el papel. Por medio del mismo, las personas comenzaron a reflejar sus pensamientos, teniendo la posibilidad de guardarlos y, volver a invocarlos cuando lo considerasen necesario. El papel es a mí entender el objeto más revolucionario del mundo. Volviendo un poco al tema, tomé el ejemplo del papel porque el mismo, al igual que el tiempo; sirve de soporte técnico para que el individuo pueda comunicarse e interactuar consigo mismo y con los demás. El tiempo cómo el papel es, un soporte técnico de gran utilidad para recopilar lecciones qué; de no plasmarlas en algún otro soporte pueden, rondar en la memoria del ser humano o simplemente perderse en el olvido. El tiempo es barato o, mejor dicho el tiempo no se paga. Y aquí viene el eje de la cuestión: ¿el tiempo no se paga?
Han pasado unos largos minutos desde que me acerqué a esta computadora a escribir algo… Si levanto la vista para recorrer los renglones antes escritos, estaré ocupando algunos segundos de ahora en segundos qué; ya han pasado antes y, sin darme cuenta no los atendí lo suficiente como para recordar ahora, en qué estaba pensando cuando llegué hasta aquí. Me siento obsesivo, asustado y paranoico. En el margen inferior derecho de esta pantalla existe un indicador del tiempo. No quiero dirigir mi mirada hacia él, pero sé que está ahí. Estoy entrando en un estado de ciclotimia extraordinario. Comienzo a tranquilizarme y pienso qué estos minutos pueden ser poco para muchos. Pero sé que, sí en algún momento futuro no recuerdo en que mes estoy, en este texto encontraré el ayuda memoria que he creado para orientarme cuando esté perdido. Ahora entiendo que mañana será 4 de mayo y, no cambiará en nada mi forma de ser. Pero quizá sepa que hoy me he dado cuenta de mucho: el tiempo es un amigo ciego, sordo y mudo qué, nos acompaña cotidianamente. No dudo de su amistad; lo he abandonado e igualmente sigue ahí, firme. He aprendido algo un tiempo atrás: debo reconocer mis errores… Reconozco qué, no lo he tenido en cuenta lo suficiente.
Leonardo Meyre
breve relato de mi mente
Lunes 27 abril 1:19 hs
Voy a mover mi mano porque algo en mí me lo pide, me lo vuelve a pedir. El reflejo de la luz es necesario para la ocasión y, hasta aquí nada… Una caja fuerte, un espacio rígido, cerrado e impenetrable. ¿Qué sentido tiene este segundo, el minuto? Estoy esperando el impacto, algo tiene que explotar, lastimar… y sin embargo: nada.
Escucho el fuerte ladrido de un perro. Un sonido habitual, solo eso y, lo admiro porque ladra. Retumban en mis oídos otros sonidos, continuo. No es mi voz la que me dicta, por lo menos no suena igual. Los ruidos siguen, son tan normales.
¿Es el destino incierto, el azar? ¿Cuánto de incierto tiene el destino? Un golpe, una ruptura. No suceden. Es todo tan seguro. La vida se torna redundante, extremadamente pálida, tensa. No es suficiente, hay un vidrio que debe estallar: un impacto, una explosión que me asuste y lastime, que me haga temblar. Un golpe profundo, hiriente. Sólo es cuestión de tiempo, si sigo esperándolo jamás sucederá. El impacto, la destrucción.
Leonardo Meyre
Carta de Presentación
Mis polvorones es un espacio nuevo que vendría a ser la continuación de un blog anterior llamado “Un millón de polvorones”. El anterior blog lo había creado con un amigo hace un tiempo atrás; con el objetivo de expresar con claridad todas las cosas raras que se nos ocurrieran. Debido a un error nuestro, “un millón de polvorones” fue eliminado de la red y, no encontramos la manera de darlo de alta nuevamente. Sin duda, hemos perdido todo aquello que habíamos escrito en el blog. Si bien, no había genialidades, me gustaría poder recuperar algunas de las cosas que quedaron marcadas en el pasado.
Dicen que la vida es un juego que nos toca jugar. De niños, jugamos a ser niños y en el caso de los hombres eventualmente, soñamos ser como algún jugador de fútbol, personaje de los dibujitos animados o, en el caso de la primera niñez, soñamos ser como papá. Ya con 22 años he jugado muchos juegos y creo que me quedan fichas para jugar muchísimos más. Por eso, en esta oportunidad estoy jugando a ser escritor. No importa si mis historias o relatos son fascinantes, de hecho, hay cosas horribles que he escrito. Lo que realmente importa en este juego es, encontrar la forma de expresar lo que siento y pienso a través de la escritura. Hay días en que el techo no dice nada, o el velador permanece prendido, estático y, no existe la posibilidad de que algo cambie. Otros tantos días; el subte al igual que el tren, pueden inspirarme a volar más allá del ruido habitual que hay en ellos. En la vida, existen miles de momentos adecuados para poder llevar nuestros pensamientos al borde de un abismo qué, nos permita imaginar algo más allá de lo normal o cotidiano, algo qué queramos apuntar sobre la vida misma: un hecho, un instante, un aroma, un sonido o, sencillamente una palabra.
Todo lo que he escrito hasta aquí puede ser una estupidez o, algo común que todos saben. Sí las personas puedan valerse de herramientas para apoyar o criticar cada una de las cosas que encuentran en su camino, serán para mí, únicos y maravillosos. Y sí este humilde espacio que adhiere a la libertad de expresión lo logra, estaré orgulloso de la raza humana que, todavía lucha por imponer su juicio propio a través del libre debate democrático.
Leonardo Meyre